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Capítulo II La biblioteca de monsieur Oufle

Como un inventario de libros puede resultar muy aburrido en una novela a algunos lectores, creo que muchos pasarán por alto este capítulo. En todo caso les advierto, para animarlos a ello sin remordimientos, de que el capítulo anterior y los que siguen dependen poco de él, hasta el punto de que, si no lo leyeran, no se vería comprometido el placer que les procurará el resto. Estos son los libros de los que se trata. Añadiré, muy brevemente, lo que pienso sobre algunos, para que este capítulo no sea tan seco como el catálogo de una librería.

LISTA DE LOS PRINCIPALES LIBROS DE MONSIEUR OUFLE6

La filosofía oculta, de Agripa. En este libro se halla mucha más erudición que certezas.

Cuadro de la inconstancia de los malos ángeles y demonios, de De Lancre. Entre varias cosas curiosas que se diseminan en este libro se halla una descripción tan extensa y pormenorizada acerca de todo lo que ocurre en el sabbat que uno aprende tanto sobre él como si hubiera estado allí.

Apología de todos los grandes personajes que han sido falsamente sospechosos de magia, de Gabriel Naudé*. Se verá a continuación que monsieur Oufle no había sacado ningún provecho de su lectura ni tampoco del que sigue, que se llama así:

El mundo encantado, de Becker. Esta obra es muy perniciosa, por eso le he declarado la guerra.

Physica curiosa y Magia universalis, de Gaspar Schott.

Demonomanía, de Bodin. Se ha dicho de este libro que es una antología hecha con más estudio que juicio.

Lambert Daneau*, De sortiariis.

De odio Satanae, del Padre Crespet.

Malleus maleficarum. Ya no se habla en la actualidad tanto de hechiceras como antes, ¿no será porque tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe?

Frommannus, De fascinatione.

El Proteo infernal, escrito por un autor alemán.

Sobre la magia septentrional, de Olaus Magnus.

De magis et beneficis, de Golman.

La historia del doctor Fausto. Este puede resultar muy ameno a quienes les gusten un poco los prestigios* y las cosas sorprendentes.

p. 34De sortilegiis, de Paul Grilland.

De praestigiis dæmonium, de Johann Weyer.

Silvestri Prieratis, De strigimagarum dæmonumque mirandis.

Jean Adam Osiander, De magia.

Sobre la impostura de los diablos, adivinos, etc., de Pierre Massé. ¡Cuántos libros buenos quedan todavía por escribirse sobre este asunto! No hay asunto más extenso que el de hacer ver cómo hay muchos engaños en los llamados sortilegios y adivinaciones.

De fascino, de Leonard Vair.

Sobre los adivinos, de Henry Boquet.

De sensu rerum et magia, de Campanella.

Disquisitiones magicæ, de Del Río. Monsieur Oufle conocía ese libro por la traducción francesa de André Duchesne7. Trata a fondo el tema de las supersticiones y con tanto orden y cuidado como si se trataran de importantes dogmas teológicos.

Torreblanca, De magia, in qua aperta vel occulta invocatio dæmonis intervenit.

La incredulidad e inverosimilitud del sortilegio completamente demostradas, de De Lancre. Gran proyecto. Este autor había hecho todas las investigaciones posibles para convencer, pero ¿lo consigue? Léanlo y lo verán.

Oracula Magica Zoroastris. Como quedó mucho camino por recorrer desde Zoroastro hasta nosotros, es una gran casualidad que tantos siglos hayan conservado fielmente estos supuestos oráculos.

Tratado sobre los ángeles y los demonios, traducido del latín de Maldonado por De Laborie.

Pererius, De observatione somnioru, De divinatione, etc.

Psellus, De operatione dæmonum.

Remigius, Dæmonolatreia.

Filesacus, De idolatria magica.

Demonología, de Pereaud.

Strozzi Cicogna, Magia omnifaria, seu de spiritibus et incantationibus; ex. ital. latine de Gaspar Ens8.

Sobre los sátiros, brutos, monstruos y demonios, su naturaleza y culto, de Hedelin.

Las astucias, finuras e imposturas de los espíritus malignos, de Robert de Triez.

Tratado sobre las causas de los maleficios, sortilegios y encantamientos, de René Benoît.

Thyraeus, De locis infestis ob molestantes dæmonorium et defunctorum spiritus, etc.

Einsfeldius, De confessionibus maleficiorum y sagarum.

La plaga de demonios y hechiceros, de Jean Bodin.

El descubrimiento de los falsos poseídos, de Pitois.

Vicentius Pons, De potentia et scientia daemonum. Cuando, tras haber leído esta obra, se lee El mundo encantado de Becker, se pueden hallar temas para pensar.

p. 35Martinus de Arles, De superstitionibus maleficiorum et sortilegiorum.

Tratado sobre los energúmenos, con un discurso sobre la posesión de Marta Brossier, de León de Alexis9.

Historia de las tres hijas poseídas en Flandes, en la que se trata sobre las reglas del sabbat y los secretos de la sinagoga de los magos y magas, de Jean el Normando.

Historia de la posesión y conversión de la princesa de los hechiceros de Provenza, con un discurso sobre los espíritus, del Padre Michaelis.

Historia de Apolonio de Tiana, acusado de falsedad e impostura, de monsieur Dupin.

El asno de oro, de Apuleyo.

Historia de los diablos de Loudun.

Incredulidad sabia y credulidad ignorante sobre los magos y hechiceros, por el padre Jacques d’Autum, predicador capuchino. Este libro, que es un gran volumen in-cuarto*, le encantaba a monsieur Oufle, pues era muy de su estilo10.

Los secretos admirables de Alberto el Grande. Esta obra y la siguiente han sido falsamente atribuidas a quien se ha dado por autor. No dejan de tener un gran crédito entre los idiotas.

El sólido tesoro de Petit Albert11.

Enchiridium Leonis Papæ. Un libro de los más apócrifos y hecho únicamente para quienes se entregan, agachando la cabeza, a las prácticas supersticiosas.

La llave menor de Salomón. Este libro es tan falso como todos los anteriores. El padre Del Río habla así de él y de otro (lib. II, cuest. 3, p. 98): «Prætexunt etiam Salomonis auctoritatem, cuius quandam Claviculam (quam egregie refutat Bap. Segnius Lib. de vero studio christiano*, cap. 7.) et aliud ingens volumen in septem dicstinctum* obtrudunt, plenum sacrificiis et incantationibus dæmonum. Hunc librum Iudæi et Arabes in Hispania suis posteris hæreditario iure relinquebant, et per eum mira quædam et incredibilia operabantur. Sed quotquot invenire potuerunt exemplaria, iustissime flammis inquisitores fidei concremarunt, et utinam ultimum exemplar nacti fuissent»*. Nicetas habla de esta llave menor (lib. IV, Annales in vita Manuel Comneni).

El Grimorio. «He visto uno que llevaba al final la firma del diablo», decía un librero ávido de fortuna para engañar mejor a la gente que se tenía por asidua de este tipo de libros, ya que, ¿cómo se puede comprobar?

Trinum magicum, editum a Cæsare Longino philos.

Cicerón, Sobre la adivinación.

Sobre las adivinaciones, de Peucer.

p. 36Pensamientos diversos sobre los cometas. Hay tantas certezas en esta obra para combatir los errores populares que, si monsieur Oufle lo hubiera leído sin querer obstinarse en su ridícula fantasía, no habría caído en tantas imaginaciones extravagantes.

Tratado sobre las supersticiones, de monsieur Thiers. Se halla aquí una prodigiosa doctrina para demostrar que las supersticiones son condenables. Sería deseable que un hombre tan hábil hubiera trabajado de la misma manera para mostrar que son muy engañosas en lo que prometen.

Sobre el paganismo moderno, de Carolin.

La Laponia sueca, de Scheffer.

Sobre los oráculos, de Antoine Vandale.

Tratado sobre los oráculos, por monsieur de Fontenelle. Parece que los dos grandes volúmenes, llenos de griego y latín, que se han escrito hace poco contra esta obra, no le restarán mérito. Está escrita de una manera tan agradable y juiciosa que sería inútil que su ilustre autor la defendiera: el público lo ha hecho por él.

Variedad y sutileza, de Cardano12.

Thomas Erastus, De Lamiis.

Cribrum cabalisticum, de Gaffarel.

Curiosidades inauditas, del mismo.

Centurias, de Antoine Mizauld. Libro muy adecuado para tipos como Oufle.

Volsius, Sobre visiones y augurios.

Fatidica sacra, de Neuhusius.

Sobre los espectros, de Lavatier.

Fernel, De abditis rerum causis.

De lamiis, de Jean Wier.

Raguseius, De divinatione. Suplemento de los días caniculares.

La tumba de la astrología judiciaria, del padre de Billy.

Martini, Subtilitatum veriloquia, in quibus proprietates substantiae, huc usque occultae refulgent.

Robert Fludd, Opera.

Introducción a la quiromancia, la fisionomía, etc., de Jean Indagine.

Taisnieri, Quiromantia, physionomia, astrologia naturalis et judiciaria et ars divinatrix.

Cocles, Chyromantiae et physiognomiae anastasis.

Trithemii, Steganographia cum clavi.

Steganographiae trithemii declaratio, de Joanne de Caramuel, cum Salomonis clavicula.

Sobre los espectros, de Le Loyer.

p. 37 Los oráculos de las sibilas.

Los amenos oráculos.

La rueda de la fortuna.

El pasatiempo de la fortuna de los dados, con preguntas y respuestas de la rueda de la fortuna. Estos cuatro últimos muestran las prácticas de adivinación como juegos, solo para entretener y divertir.

Sobre las influencias celestes, etc., del padre Juan Francisco.

Johannes Prætorius, Thesaurus chiromantiae.

Sobre la aparición de los espíritus, de Taillepied.

Historia de la vida de André Bugnot, coronel de infantería y de su aparición tras su muerte, por Estienne Bugnot.

Tratado curioso de astrología judiciaria o preservativo contra la astromancia de los genetliáticos13 .

La astrología y fisionomía en su esplendor, de Tasilo.

José de Tertius, Del gran horoscopador.

Sobre los juicios astronómicos sobre las natividades, por Ferrier.

Heinrich Ranzau, Tractatus astrologicus de genethliacorum thematum judiciis.

Apomazar, Sobre los significados y acontecimientos de los sueños. Traducción del griego.

Artemidorus, De somniorum interpretatione.

Arcandam, Sobre las predicciones de la astrología del nacimiento, etc.

Sobre el arte y el juicio de los sueños y visiones nocturnas, de Julian.

El palacio de los curiosos o Tratado sobre los sueños.

Obras de Belot, cura de Millemont.

La quiromancia natural, de Ronfilo.

La quiromancia, de Tricasso.

Michæl Scot, Phisiognomica.

La fisionomía de Adamante y de Melampa. Traducida del griego por Boyvin de Vaurouy.

Savonarola, Adversus divinitricem astronomiam, ex. ital. latine interprete bon insignio.

Camerario, De generibus divinationum ac graecis, latinisque earum vocabulis14.

Las obras de Paracelso.

Las obras de Juan Bautista Porta.

Sobre la invención de las cosas, de Polidoro Virgilio.

Las obras de Pico de la Mirandola.

Las profecías de Nostradamus.

Historia natural, de Plinio.

Los cuadros, de Filóstrato.

p. 38Plutarco, Sobre la superstición y los oráculos que han cesado.

El conde de Gabalis15.

Había en la biblioteca de monsieur Oufle un buen número de libros relacionados con los espinosos asuntos tratados en estos otros que aparecen en la lista, pero los paso por alto para no impacientar al lector, que seguro estará a la espera de cosas más alegres.

En el siguiente capítulo comienzan en detalle las aventuras o hechos, dichos y escritos sobre monsieur Oufle y su familia, cuyos caracteres ya conocemos. No atenderemos, de entre lo que nos han referido, más que a lo que nos parece lo más considerable o digno de atención.

i El título del libro aparece mal citado como Apologie des Grands Hommes, accusez de magie. Hemos subsanado este error, puesto que el título correcto es Apologie pour tous les grands personnages qui ont esté faussement soupçonnez de magie.

ii Danaeus en el original. Se modernizan las referencias a los autores de la biblioteca de monsieur Oufle, completándolos cuando solo aparece el apellido o una abreviación. También se suprime la alternancia de casos, nominativo y genitivo, que aparece en el original, optándose siempre por el nominativo.

iii Por fidelidad al término original prestige, lo traducimos como prestigio que, en un sentido poco usado, alude concretamente a la fascinación producida por los sortilegios que tanto le interesan a Oufle.

iv El texto original presenta una grafía errónea del término francés in quarto, latinismo que mantiene la misma ortografía que el latín tanto en el siglo xvii como en la actualidad. Laurent Bordelon escribe in cuarto, y cabe preguntarse si se trata de un error del autor, de un recurso irónico que contrasta el conocimiento sobre una biblioteca y el desconocimiento de la lengua, o si utiliza otro idioma. Hemos optado por utilizar la forma española correcta, pero dejamos al lector la libre interpretación de la forma original.

v Toda la cita aparece en cursiva en el original. Hemos optado por utilizar la redonda con el fin de distinguir los títulos de las obras que aparecen en el texto en latín. Se han añadido cursivas a los títulos en toda la traducción ahí donde faltaban en el original.

vi La expresión volumen in septem distinctum aparece en cursiva en el orignal del padre Del Río, no así en Oufle.

vii ‘Alegan incluso la autoridad de Salomón, cuya Clavicula (que acertadamente refuta Giambattista Segni, El verdadero estudio cristiano, cap. 7) incluyeron en otro ingente volumen dividido en siete partes, lleno de rituales y encantamientos a los demonios. Este libro lo dejaron a los suyos en herencia los judíos y árabes en Hispania, y por medio de él realizaban algunas acciones increíbles y prodigiosas. Pero los inquisidores quemaron cada uno de los ejemplares que pudieron encontrar de este libro y dieron hasta con el último de ellos’.

6 El repertorio de libros que compone la biblioteca de monsieur Oufle corresponde, con sorprendente literalidad, a una de las entradas del tercer tomo de la Encyclopédie Théologique (t. 20, 1856), compuesta por el abate Migne (1800−1875), sacerdote francés que publicó dos obras económicas y extensas colecciones de escritos de los Padres de la Iglesia, la Patrologia latina y la Patrologia graeca. Se trata, en concreto, del epígrafe «Bibliographie démonologique», bajo el cual se listan las obras que pueden servir para iniciarse en el estudio de estos temas.

7 André Duchesne (1584−1640) tradujo este libro del latín al francés en 1611 en dos imprentas parisinas –Jean Petit Pas y R. Chaudière– bajo el título convencional de Disquisitionum magicarum libri sex. Se trata de una versión abreviada del libro de Martín Antonio del Río (o Delrío) (1551−1608), cuyo título completo en francés, Les controverses et recherches magiques de Martin Delrio P. et Doct. de la Compagnie de Iesus. Divisées en six livres, auxquels sont exactement & doctement confutees les sciences curieuses, les vanitez, & superstitions de toute la magie... [Texte imprimé] Avecques la manière de procéder en iustice contre les magiciens & sorciers, accommodee à l'instruction des confesseurs, pone de relieve la necesidad de actuar en justicia contra los magos y hechiceros. No deja pues de sorprender, y no es el único caso, que un libro que critica la magia y la superstición esté en la biblioteca de Oufle, mezclado con libros que alaban toda práctica supersticiosa.

8 También encontramos esta obra con el título de Magia omnifaria, seu naturae Theatrum.

9 Se denomina energúmenos a los poseídos por el diablo.

10 El término in-cuarto hace referencia al tamaño del papel de impresión. Se opone al in-folio. En las impresiones antiguas, el formato de la hoja venía determinado por el tipo de obra y el tema en cuestión. La hoja inicial, llamada gran folio, correspondía a los mapas y carteles. A partir de ahí, se iba doblando y en función del número de pliegues se conseguía un formato diferente. El folio o in-folio resulta de doblarlo una vez y es el tamaño habitual de los códices medievales, de unos 34 cm. Doblado dos veces, daba el cuarto o in-cuarto, de unos 26 cm aproximadamente.

11 El título completo de esta obra es Les Secrets merveilleux de la magie naturelle et cabalistique du Petit Albert [Los maravillosos secretos de la magia natural y cabalística del Pequeño Alberto], y se trata de una traducción de un texto en latín –Alberti Parvi Lucii Libellus de mirabilibus naturae arcanis. La primera edición conocida, de 1658, se encuentra en la biblioteca municipal de Troyes. A menudo se le relaciona con Les Admirables secrets d’Albert Le Grand [Los secretos admirables de Alberto el Grande], también presente en la biblioteca de Oufle.

12 Cardano es autor de, por un lado, Sobre la sutilidad (1550) y, por otro, Sobre la variedad (1557).

13 La astromancia es la adivinación según las estrellas. Genetlíaco se refiere al nacimiento de una persona y, por extensión, al horóscopo. Se llama genetlíaco a quien cultiva la práctica astrológica que pronostica la buena o mala fortuna de una persona en función del día y la hora en que nace.

14 A pesar de que en la biblioteca de Oufle figure el Comentario sobre los tipos de adivinación y sus nombres en griego y latín de Joachim Camerarius (1500−1574) publicado en 1576, el libro al que se hace referencia varias veces en las notas del autor, y que aparece como Medit. hist., es en realidad Las Meditaciones históricas de Felipe Camerario (1537−1624), publicado en Fráncfort en 1658. Esta obra gozó de una amplia difusión, en particular gracias a sus traducciones al inglés y al francés.

15 Le Comte de Gabalis ou Entretiens sur les sciences secrètes de Henri de Montfaucon de Villars, inédito en español, es una obra satírica publicada de manera anónima en 1671 y víctima de la censura jansenista. Se trata de una parodia de los diálogos filosóficos, tan en boga en la época, protagonizada por el conde ‘de la cábala’ (Gabalis). Si en apariencia se trata de una novela sobre las creencias sobrenaturales, en realidad esta obra pretende ridiculizar las creencias y prácticas supersticiosas a través de la ironía. No es pues de extrañar la intertextualidad de esta obra en la novela de Bordelon.